domingo, 2 de diciembre de 2012

Cómo fracasar, un decálogo



Creo que fracasar no es tan fácil como se nos hace creer y que además está infravalorado. Justo empiezo a escribir esto en una habitación de hotel en Oviedo, dentro de unas horas, debería dar una charla, pero tengo una contractura cervical y creo que no vaya a salir mucho de esta habitación de hotel.
Casi dos años de trabajo, tanto mía como de otras personas, viajes,  mucho dinero para presentar en un día, en unos minutos delante de expertos y ahora, estando a 500 metros del sitio no lo puedo hacer.
Esta experiencia me hace sentirme un poco fracasado, no es que antes no me sintiera así nunca antes, solo que ahora me siento así.
Así que, con mis mareos y dolor de cabeza me dedico a pensar cómo debe uno fracasar.
Primero, no es el fin del mundo, lo que a mí me parece un fracaso a otra persona no lo es. Todo tiene un peso relativo.
Segundo, aprender. Hay que ser previsor.
Tercero, contar con gente que te apoye (o conocer quienes son), ya sea familia, amigos, jefes, compañeros de trabajo, pareja, médicos… y tener claro, que la mayoría de la gente tiene buenas intenciones (aunque por ahí hay un 5% de psicópatas), así que aunque este ante un desconocido este será muy receptivo.
Cuarto, reconócelo y no te avergüences de ello. Probablemente a nadie le importe, o puede qué si, e incluso quieran aprender de tu experiencia. A fin de cuentas no todos han tenido la inigualable experiencia de fracasar en lo mismo y es posible que no les apetezca.
FotografíaQuinto, intenta convertirlo en una ventaja.  Yo he intentado salir a hacer turismo, pero la verdad es que no he llegado muy lejos. Pero debo decir que la manzana alrededor del hotel en el que me hospedo tiene unas vistas preciosas.Puedes ver la foto.
Sexto, el fracaso no es eterno, dentro de dos años no me acordaré y si lo hago será en plan gracioso.
Séptimo. Probabilísticamente no se puede fracasar siempre en todo. Los gafes no existen.
Octavo. Fracasar te hace valorar más el resto de cosas.
Noveno. Paciencia, para aprovechar la próxima oportunidad. Ya estoy deseando tener otra oportunidad para desquitarme.
Décimo. Reflexiónalo pero no demasiado.
Autohaciendome caso de esto último me voy a la cama. Total, ahora tendrán 30 minutos más para descansar mis hipotéticos oyentes.

2 comentarios:

  1. Pues al final he hecho la presentación y todo ha ido bien.

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  2. Tu hipotético fracaso no lo ha sido. En el caso de que no la hubieras hecho tampoco lo habría sido. Porque siempre te llevas más cosas positivas de esta experiencia que negativas: ver una ciudad nueva, asistir a parte del congreso, preparar tu presentación meses antes con una fecha límite que te haga terminarlo y tener una perspectiva final sobre tu proyecto. También darte cuenta de que el mundo no se acaba si no sigues al dedillo tu plan previamente establecido. En cualquier caso, felicidades por superarte a ti mismo y por ese sobresfuerzo que aventuro habrás hecho. El esfuerzo y la profesionalidad siempre se valora.

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